Común Sociedad

"Que Él no convierta en luto el gozo que solía tener por vosotras entre tantos escándalos en que el mundo abunda. Solía yo consolarme pensando en vuestra numerosa comunidad, casto amor y casta vida, generosa gracia de Dios que os fue otorgada para que no sólo desdeñaseis las bodas carnales, sino que eligieseis el habitar en común sociedad en una casa, teniendo una sola alma y un solo corazón en Dios" (Epístola 211, 2).