Primero Dios

"Le apetece, por ejemplo, a un joven servir a Dios, pero no está de acuerdo su padre; ya están divididos entre sí; el uno le promete una herencia terrena, y el otro lo que quiere es la celestial; este le promete una cosa, pero el otro elige otra. Que no piense el padre que se le hace una injuria; es únicamente Dios lo preferido a él" (Comentario al salmo 44, 11).

Prójimo tuyo

"Prójimo tuyo es aquel de quien tienes misericordia. Si, pues, un extraño samaritano, practicando la compasión y socorriendo se ha convertido en prójimo, todos los que en tus sufrimientos no son capaces de echarte una mano, se convierten en extraños tuyos" (Comentario al salmo 48, 1, 14).

Gobernad vuestra casa

"Sin olvidarnos de lo que fuimos, no perderemos la esperanza sobre los que ahora son lo que nosotros fuimos. Sin embargo, carísimos, entre tanta diversidad de costumbres, y tan detestable corrupción, gobernad vuestras casas, educad a vuestros hijos, mantened el orden en vuestras familias. Lo mismo que a mí me pertenece en la Iglesia hablaros a vosotros, así mismo os pertenece a vosotros el rendir cuentas exactas de los que os están sometidos. Dios ama la educación" (Comentario al salmo 50, 24).

El Hijo Permanece

"El siervo no permanece en la casa para siempre, en cambio el hijo sí permanece para siempre. El que entra como hijo, que no se hospede transitoriamente, porque va a perseverar hasta el final; el que entra como siervo, como engañador, como pecador, echa el ojo para espiar a ver qué puede robar, busca cómo criticar o censurar, entra para aposentarse de momento, no para habitar y perseverar" (Comentario al salmo 55, 9).

No seas Negligente

"Perversa y dañina es la permisión, el dejar rienda suelta a los pecados. Del todo inútil y muy perniciosa es en el hijo la sensación del consentimiento del padre, para luego sentir la severidad de Dios; y esto no sólo él, sino acompañado de su negligente padre. ¿Cómo es esto? Sí, porque, aunque el padre no peque realizando lo que hace su hijo, ¿no deberá mantenerlo apartado de la maldad? ¿O acaso es para que el hijo piense que su padre haría lo mismo si no hubiera envejecido?" (Comentario al salmo 50, 24).

Prepara la herencia

"Serías un niño estúpido en casa de su padre: lo ama cuando lo acaricia, y lo odia cuando lo castiga. Como si no te preparara la herencia tanto cuando te acaricia como cuando te castiga. Mira cómo la alabanza es propia de los rectos, escucha la voz del recto" (Comentario al salmo 32, 2, 1, 3).

Consolado

"Tu disciplina como vara para el rebaño de ovejas y como cayado para los hijos ya mayores y crecidos, que han pasado de la vida animal a la espiritual, esos mismos no me afligieron; al contrario, me han consolado, porque te acuerdas de mí" (Comentario al salmo 22, 4).

Obedezcan los niños

"¿A quiénes estaba sometido? ¿No era a los padres? Uno y otro eran los padres a los cuales él estaba sometido por la misma condescendencia por la que era Hijo del hombre. Hasta aquí los preceptos los recibían las mujeres; recíbanlos ahora los niños, en modo que obedezcan a sus padres y les estén sometidos. ¡Cristo, a quien el mundo está sometido, se somete a sus padres!" (Sermón 51, 19).

La Unión Conyugal

"Añádase a esto que la concupiscencia de la carne se reprime y ordena con la unión conyugal y, si cabe hablar así, crepita y se abrasa más verecundamente cuando viene moderada por el afecto paterno. Es innegable, evidentemente, que los ardores de la voluptuosidad quedan atemperados por no sé qué mesura y gravedad cuando el hombre y la mujer se percatan sabiamente de que por la unión conyugal se han de convertir en padre y madre" (El bien del matrimonio 3, 3)

No anuló el amor filial

"No promulgó, pues, ahora una ley contraria, sino que recomendó la antigua; te enseñó el orden que has de mantener, no anuló el amor filial: Quien ama a su padre o a su madre, pero más que a mí. Ámelos, entonces, pero no más que a mí. Dios es Dios y el hombre es hombre. Ama a tus padres, obedece a tus padres, honra a tus padres; pero, si Dios te llama a una misión más alta, para la que el cariño de los padres pueda ser un impedimento, guarda el orden, no eches por tierra la caridad" (Sermón 72, 4).

Cuidar

"La primera responsabilidad que pesa sobre el hombre es con relación a los suyos, que es a quienes tiene más propicia y fácil ocasión de cuidar, en virtud del orden natural o de la misma vida social humana" (La ciudad de Dios 19, 14).

Obediencia

"Dios sí había preceptuado a los hijos que obedecieran a sus padres. Únicamente no deben obedecer los hijos a sus padres cuando éstos mandan a sus hijos algo contra lo ordenado por el Señor Dios. Y no deben airarse los padres cuando se les pospone a Dios. Pero cuando los padres ordenan algo que no va contra Dios, deben ser escuchados como si fuera Dios el que ordena, puesto que Dios mandó obedecer a los padres" (Comentario al salmo 79, 1, 2).