Retornó al corazón

"Por tanto, aquel hijo ya tenía contrito su corazón en la región de la miseria; a él había retornado para hacerlo trizas. Orgulloso había abandonado su corazón y airado había retornado a él. Se airó para castigarse, para castigar su propia maldad; había retornado para merecer la bondad del padre" (Sermón 112 A, 5).

Descansar para sufrir

"En cambio, tú quieres descansar para sufrir fatiga, siendo así que deberías sufrir fatiga para descansar. Se te dice: Honra a tu padre y a tu madre; tú, en cambio, haces a tus padres la afrenta que no quieres sufrir de tus hijos. Se te dice: No matarás; tú, sin embargo, quieres matar a tu enemigo, y quizá tal vez no lo haces por temor al juez humano, no porque pienses en Dios" (Sermón 9, 3).

Mujer Única

"Hablar de ella como de una espectadora es poco, pues nos ha llenado de admiración, sobre todo, el verla como animadora. Fue más fecunda en virtudes que en hijos al ver combatir a aquellos en quienes ella misma combatía; al vencer todos ellos, ella misma vencía. Mujer única, madre única" (Sermón 301, 1).


LOS HIJOS ALABAN

"¿Entre quiénes hay que contarlos? ¿Entre los perseguidores o entre los hijos de los mártires? Cuando se les prohibieron los bailes, se hicieron presentes y originaron un motín. Los hijos alaban, los perseguidores bailan; los hijos cantan himnos, los otros organizan banquetes" (Sermón 305 A, 4).

Ama a Cristo

 

"Nadie, pues, ame al padre, a la madre, a los hijos, a la esposa, más que a Cristo. Nadie ame más que a Cristo, nadie ame como a Cristo a esas mismas personas a las que es justo amar, a las que la piedad exige que se las ame y a las que es pecado no amar. Si alguien las ama más o menos que a Cristo hay que decir que las ama conforme al modo recto de amar, aunque no conforme a la medida del amor. ¿Qué significa que las ama conforme al modo recto de amar, aunque no conforme a la medida del amor? Esto: que su amor no es carnal, sino espiritual. Pero tú no las ames así, esto es, con un mismo e igual amor. Porque es pecado no solo amar a alguien más que a Cristo, sino también no amar a Cristo más que a cualquier otra persona" (Sermón 65 A, 11).

Imagen del Padre

"Un hijo ostenta la imagen de su padre y es lo mismo que su padre, pues es hombre como su padre. En cambio, en un espejo, tu imagen no es lo mismo que tú. Una cosa es tu imagen en tu hijo y otra en el espejo. En el hijo está tu imagen según la igualdad de la sustancia; en cambio, en el espejo, ¡cuán lejos queda de tu sustancia! Y con todo, hay una cierta imagen tuya, aunque no es tal como la que se da en el hijo, según la sustancia" (Sermón 9, 9).

Consiervos

"Esto hicieron nuestros predecesores, miembros de su familia, nuestros padres, sí, pero también consiervos nuestros. Y nunca nos habría mandado Dios que realizáramos esto, si lo creyera imposible de realizar para el hombre. Y tú, al ver tu debilidad, ¿te acobardarás ante este precepto?" (Comentario al salmo 56, 1).

Corregir

"¿Qué ha podido darte tu padre, hasta llegar a corregirte, a azotarte, a utilizar el látigo y a pegarte? ¿Acaso pudo otorgarte una vida sin fin?... Y golpeó al hijo por temor a que se perdiese el fruto de sus fatigas; por haberle dejado lo que ni podía retener aquí ni llevar consigo. Nada te dejó aquí que pudiera seguir perteneciéndole. Desapareció él, para que así le sucedieras tú. Tu Dios, tu redentor, tu domador, castigador y padre te castiga. ¿Con qué finalidad? Para que recibas una herencia, para lo cual no es preciso en este caso sepultar a tu padre" (Sermón 55, 5).


Retornar

"Por tanto, aquel hijo ya tenía contrito su corazón en la región de la miseria; a él había retornado para hacerlo trizas. Orgulloso había abandonado su corazón y airado había retornado a él. Se airó para castigarse, para castigar su propia maldad; había retornado para merecer la bondad del padre" (Sermón 112 A, 5).

Primero Dios

"Le apetece, por ejemplo, a un joven servir a Dios, pero no está de acuerdo su padre; ya están divididos entre sí; el uno le promete una herencia terrena, y el otro lo que quiere es la celestial; este le promete una cosa, pero el otro elige otra. Que no piense el padre que se le hace una injuria; es únicamente Dios lo preferido a él" (Comentario al salmo 44, 11).

Prójimo tuyo

"Prójimo tuyo es aquel de quien tienes misericordia. Si, pues, un extraño samaritano, practicando la compasión y socorriendo se ha convertido en prójimo, todos los que en tus sufrimientos no son capaces de echarte una mano, se convierten en extraños tuyos" (Comentario al salmo 48, 1, 14).

Gobernad vuestra casa

"Sin olvidarnos de lo que fuimos, no perderemos la esperanza sobre los que ahora son lo que nosotros fuimos. Sin embargo, carísimos, entre tanta diversidad de costumbres, y tan detestable corrupción, gobernad vuestras casas, educad a vuestros hijos, mantened el orden en vuestras familias. Lo mismo que a mí me pertenece en la Iglesia hablaros a vosotros, así mismo os pertenece a vosotros el rendir cuentas exactas de los que os están sometidos. Dios ama la educación" (Comentario al salmo 50, 24).