Alcanzar lo que deseas

- ¿Todos queremos ser felices?

Apenas había dicho esto, todos lo aprobaron unánimemente.

-¿Y os parece bienaventurado el que no tiene lo que desea?

-No -dijeron todos.

-¿Y será feliz el que posee todo cuanto quiere?

Entonces la madre respondió:

-Si desea bienes y los tiene, sí; pero si desea males, aunque los alcance, es un desgraciado.

Sonriendo y satisfecho, le dije:

-Madre, has conquistado el castillo mismo de la filosofía Te han faltado las palabras para expresarte como Cicerón en el libro titulado Hortensius, compuesto para defensa y panegírico de la filosofía: He aquí que todos, no filósofos precisamente, pero sí dispuestos para discutir, dicen que son felices los que viven como quieren. ¡Profundo error! Porque desear lo que no conviene es el colmo de la desventura. No lo es tanto no conseguir lo que deseas como conseguir lo que no te conviene. Porque mayores males acarrea la perversidad de la voluntad que bienes la fortuna.

Sobre la vida feliz, II, 10

Su heredad por la caridad

Por tanto, a fin de curar este vicio se dice en persona del mismo profeta: Levántate, ¡oh Dios!, juzga la tierra. La tierra se pavoneó al crucificarte; levántate de entre los muertos y juzga la tierra. Porque tú aniquilas en todas las naciones. ¿Qué? La tierra. Es decir, a aquellos que tienen sentires terrenos; ya destruyendo en los creyentes la soberbia y el afecto de la terrena codicia; ya separando a los incrédulos, tierra que ha de ser destruida y aniquilada. Así, mediante sus miembros, que tienen el trato en el cielo, juzga a la tierra y destruye en todas las naciones. No ha de pasarse por alto lo que algunos códices escriben: Porque tú heredarás en todas las naciones. Esto no se toma incongruentemente ni se opone en algo a que puedan entenderse ambas cosas. Su heredad se consigue por la caridad, la cual, perfeccionada misericordiosamente con su preceptos y gracia, destruye la codicia terrena
(Comentario al salmo 81, 7).

Todo necesita la caridad

Todas nuestras buenas obras necesitan la caridad, porque la perfección de la ley es la caridad... El fin del precepto es la caridad de un limpio corazón, la conciencia buena y la fe no fingida. Luego la única obra en la cual se encierran todas es la fe que obra por el amor. De aquí que también el Señor dice en el Evangelio: Esta es la obra de Dios: que creáis en Aquel a quien envió. Luego como en este salmo clara y suficientemente se distinguen la vida vieja y la nueva, la vida mortal y la vital, es decir, la vida en la que se muere y la vida en la que se vive, los años que son tenidos por nada y los días repletos de misericordia y de verdadera alegría, es decir, el castigo del primer hombre y el reino del segundo, atendiendo a esto, pienso que se adjudicó el nombre del hombre de Dios Moisés al título para que por ello se diese a conocer, a los que piadosa y rectamente investigan las Escrituras, la ley de Dios, que fue suministrada por Moisés, en la cual parece que Dios sólo o casi sólo promete por las buenas obras premios de bienes terrenos; y, sin duda, se encierra debajo del velo algo tal cual manifiesta contener este salmo. Mas, cuando alguno pase a Cristo, le será quitado el velo y le serán iluminados sus ojos para que considere las maravillas de la ley de Dios
 (Comentario al salmo 89, 17).

El Amor acerca a Dios

Luego nadie está lejos de Dios si no es por la desemejanza. ¿Y qué quiere decir desemejanza? Mala vida, malas costumbres. Luego si por las buenas costumbres nos acercamos a Dios, por las malas nos alejamos de Él. Uno y el mismo hombre, estando con el cuerpo en un mismo lugar, amando a Dios, se acerca a Él, y, amando la iniquidad, se aleja de Él; sin mover su pie puede acercarse o alejarse.En este camino, nuestros pies son nuestros afectos. Según sea el afecto que tenga cada uno, conforme sea su amor, así se acerca o aleja de Dios
(Comentario al salmo 94, 2)

La caridad es la raíz

¿Cuál es la raíz? La caridad. Así lo dice el Apóstol: Estad arraigados y afianzados en la caridad. Como la raíz de todos los males es la codicia, así la raíz de todos los bienes es la caridad… Muchos desfallecieron; y creo que flaquearon los que presumieron de sí y no habitaban en la fortaleza del Altísimo y bajo la protección del Dios del cielo; los que no dijeron al Señor: Tú eres mi ayudador; los que no confiaron debajo de la sombra de sus alas, sino que confiaron en sus propias fuerzas. Dios los abandonó para manifestarles que El es el que protege, el que mitiga las tentaciones, el que permite que sobrevenga a cada uno tanto cuanto puede soportar
 (Comentario al salmo 90, 8)

Se alaba para amar

No fueron ocultadas a sus hijos en la generación siguiente. Esta es nuestra generación, en la cual se nos dio la regeneración, pues nos anunciaron las alabanzas del Señor, y sus poderes, y las maravillas que obró. El orden de las palabras es el siguiente: Y nuestros padres nos narraron, anunciando las alabanzas del Señor. Se alaba al Señor para que sea amado. ¿Y qué cosa se ama con más provecho?
 (Comentario al salmo 77, 6)

El amor cumplió la Ley

Así, pues, para que los pies de esta Cabeza no incurriesen en el reato de la ley, fue enviado el Espíritu Santo, que proporcionase el amor y librase del temor. El temor no cumplía la ley, la cumplió el amor. Temieron los hombres y no la cumplieron, amaron y la cumplieron. ¿Cómo temieron y no la cumplieron y cómo amaron y la cumplieron? Temían y robaban las cosas ajenas; amaron y dieron las propias… A mí, que no veo el corazón, me bastaría. ¡Cuánto más le bastaría al Señor, que veía con qué entrañable amor decía Pedro: Te amo! Pero no se contenta el Señor con que le responda una vez. Le pregunta de nuevo, y Pedro responde otra vez: Te amo.Por tercera vez le interrogó, y entonces, entristeciéndose Pedro por parecerle como si dudase el Señor de su amor, le dice: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo.El Señor obró de este modo con él como diciéndole: "Tres veces me negaste temiendo; amándome me has de confesar otras tantas". Con este amor y con esta caridad llenó a sus discípulos.
 (Comentario al salmo 90, s.2, 8).

La perfección de la caridad

Despreciaron esta vida y, según oísteis en la epístola de san Juan, entregaron sus vidas por los hermanos, en lo cual consiste la perfección de la caridad… ¿Qué retribuirás al Señor por haberte hecho a su imagen y semejanza, por lo cual superas a todas las bestias y a todas las aves? No busques qué retribuirle; retribúyele su semejanza; no busques más. El exige su moneda. Sin embargo, tú, por los bienes que recibiste y que consigné, en lugar de acción de gracias, de humildad, de obediencia, de culto religioso, es decir, de todos los bienes que debías a tu Dios, le retribuiste blasfemias
 (Comentario al salmo 102, 3).

La caridad es lo más excelso

¿De qué altos lugares se trata? Del cielo. ¿Y qué simboliza el cielo? La santa Escritura. ¿Cuáles son los más altos lugares de la divina Escritura? ¿Cuál es lo más alto que encontramos en la santa Escritura? Pregunta a san Pablo y te dirá: Os voy a mostrar un más excelente camino. ¿A qué llama camino excelsísimo? Si hablare las lenguas de los hombres y de los ángeles y no tuviere caridad, soy como bronce que suena o címbalo que tañe. Pero, si no puede hallarse nada más excelsísimo en la santa Escritura que la caridad, ¿cómo se cubren con aguas los más altos lugares del cielo, siendo así que el precepto de la caridad es el lugar más eminente de la Escritura?
(Comentario al salmo 103, 9).

El camino de la caridad

¿Quién obra iniquidad? El que no tiene caridad. La caridad es la plenitud de la ley. Luego cubre sus más altos lugares con agua. ¿Qué dijo? En todas las santas Escrituras, la caridad ocupa el camino excelentísimo, el puesto más sublime; sólo los buenos la anhelan; los malos no participan, como nosotros, de ella; pueden participar del bautismo, pueden participar de los otros sacramentos, pueden participar de la oración, pueden hallarse dentro de estas paredes y formar parte de esta congregación, pero no participan de la caridad con nosotros. Esta es la fuente genuina de todos los bienes y de todas las cosas santas de la cual se dice: Ningún extraño participa de ti. ¿Quiénes son los extraños? Todos los que oyen: No os conozco... Luego el excelsísimo camino de la caridad se halla sobre los cielos y sobre todo ordenamiento. A ella están sometidos todos los decretos, a ella sirve toda palabra de los santos y todos los afectos o movimientos, tanto del alma como del cuerpo, de los administradores de Dios. Luego es camino excelentísimo y con razón cubre los lugares más altos del cielo con agua, porque nada encuentras más sublime en los libros divinos que la caridad
 (Comentario al salmo 103, 9).

Ama a Dios y al prójimo

"Cualquiera que ame a Dios y al prójimo, tiene dotada su alma de alas y vuela con santo amor hacia el Señor teniendo libres las alas. Por el contrario, todo el que se halla enredado en el amor carnal, tiene enligadas las alas... Luego las almas que ponen santamente en práctica los preceptos de Dios y poseen la caridad de una conciencia pura y de una fe no fingida, tienen buenas alas y están libres de ligaduras de todo visco. Pero, por más que se encuentren dotadas de la virtud de la caridad, ¿qué comparación tiene con aquel amor de Dios por el que son amadas aun cuando se hallasen enredadas en la liga? La caridad de Dios para con nosotros es mayor que la nuestra para con Él. Nuestras alas son nuestra caridad, pero Dios camina sobre las alas de los vientos" 
(Comentario al salmo 103, 13)

Aprende a Amar

"El hombre no se acerca o se aleja de Dios por espacios locales. Te hiciste desemejante, te apartaste muy lejos. Te asemejaste, te acercaste a Él. Ve cómo quiere el Señor acercarnos a Él; haciéndonos, en primer término, semejantes a Él para que nos acerquemos... Aprende a amar al enemigo si quieres precaverte de él. Pues desde el momento que comienza a crecer en ti la caridad, renovándote y conformándote a semejanza de Dios, se extiende hasta los enemigos; haciéndote de este modo semejante a Aquel que hace salir su sol no sólo sobre los buenos, sino también sobre los malos, y que llueve no únicamente sobre los justos, sino sobre los justos y los impíos. Cuanto más te acerques a Él, tanto más progresas en la caridad y tanto más comienzas a percibir a Dios. ¿A quién percibes? ¿A Aquel que viene a ti o a Aquel de quien te apartas? Él jamás se apartó de ti. Dios se aparta de ti cuando tú te alejas de Él" 
(Comentario al salmo 99, 5).