Primer Domingo de Cuaresma

Entonces Jesús, movido por el Espíritu, 

se retiró al desierto para ser tentado por el Diablo..(Mt 4, 1)


Como por la desobediencia de uno todos resultaron pecadores,
así por la obediencia de uno todos resultarán justos..
(Rom 5, 19)


La tentación de Cristo es de gran enseánza para el cristiano

El Señor fue bautizado, y después del bautismo fue tentado, ayunó cuarenta días misteriosamente, lo cual os recordé frecuentemente. No puede decirse todo a un tiempo, para que lo accesorio no ocupe el tiempo de lo necesario. Después de los cuarenta días sintió hambre; pudo no haberla sentido nunca. Pero entonces, ¿cómo sería tentado? Si El no hubiera vencido al tentador, ¿cómo hubieras aprendido tú a vencerle? Tuvo hambre, y al instante se presenta el tentador, diciéndolé: Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. (Mt 4,3) ¡Qué cosa extraordinaria era para nuestro Señor Jesucristo, que sació con cinco panes otros tantos millares de hombres (Mt 14,17-21), convertir las piedras en pan! De la nada hizo el pan. ¿De dónde procedió tanto alimento con el que sació a tantos miles? En las manos del Señor estaba el manantial de los panes. Esto no es de admirar, porque el mismo que de cinco panes hace multiplicar una gran cantidad de ellos para saciar a tantos millares, hace germinar todos los días de pocos granos mieses ingentes. Estos son también milagros del Señor, pero por lo comunes no se tienen en cuenta. ¿Acaso, hermanos, le era imposible al Señor hacer pan de las piedras? El hizo de piedras hombres, según lo atestigua San Juan Bautista: Poderoso es Dios para hacer de estas piedras hijos de Abrahán (Mt 3,9). ¿Por qué no hizo en esta ocasión pan de las piedras? Para enseñarte a responder al tentador; de suerte que, si por ventura te hallases en algún apuro y te sugiriese el tentador lo siguiente: "Si fueses cristiano y pertenecieses a Cristo, ¿te desampararía ahora? ¿No te auxiliaría?", no le hagas caso. Pues, como médico, saja; parece que abandona, pero no abandona. Te sucede lo que a Pablo, a quien no le oyó porque le oyó. Pues el mismo San Pablo dice que no fue oído en cuanto a quitarle el aguijón de la carne, ángel de Satanás por el cual fue abofeteado, ya que escribe: Por él pedí tres veces al Señor que me lequitase, y me dijo: "Te basta mi gracia, porque la virtud se perfecciona por la flaqueza" (2Cor 12,8-9). Esto es como si dijera al médico que le aplicó el epítema: "Me molesta este emplasto; te ruego me le quites"; y el médico le responde: "No, porque es necesario que Esto es como si dijera al médico que le aplicó el epítema: "Me molesta este emplasto; te ruego me le quites"; y el médico le responde: "No, porque es necesario que le tengas más tiempo; de lo contrario, no podrías sanar". El médico no oyó al enfermo en cuanto al querer del enfermo, pero le oyó en cuanto a la salud. Por tanto, hermanos míos, sed fuertes, y, cuando fuereis tentados por alguna necesidad o desgracia, castigándoos y al mismo tiempo enseñándoos Dios, que os prepara y reserva la eterna heredad, no hagáis caso de las sugerencias del diablo, que dice: "Si fueses justo, ¿no te nviaría pan el Señor por un cuervo como se lo envió a Elias? ¿Cómo se cumple lo que leíste: Jamás vi al justo desamparado ni a su estirpe pidiendo pan?" Tú responde al demonio: "La Escritura dice verdad: Jamás vi al justo abandonado ni a su estirpe buscando pan, porque tengo un pan que tú desconoces". "¿Qué pan?" "Oye al Señor: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". ¿Creéis que es pan la Palabra de Dios? Si no fuese pan la Palabra de Dios, por la que fueron hechas todas las cosas, no diría ella misma: Yo soy pan vivo que bajé del cielo. Luego aprendiste a responder a tu tentador en las apreturas del hambre.

¿Qué diremos si te tienta diciéndote: "Si fueses cristiano, harías milagros, como los hicieron muchos cristianos?" ¿Y qué diremos si por la mala sugestión tentases al Señor, tu Dios, diciéndole: "Si soy cristiano, y me estimas, y me cuentas en el número de los tuyos, concédeme que yo haga algo de lo mucho que hicieron tus santos?" Tentaste a Dios al pensar que no eres cristiano si no haces esto. Muchos, deseando ejecutar estas acciones, se perdieron.( …) .

Luego, ¿qué debes responder tú para no tentar a Dios cuando el diablo te tienta diciéndote: "Haz milagros?" Lo que respondió el Señor. Díjole el demonio: "Arrójate de aquí hacia abajo, porque está escrito: 'Encomendó a sus ángeles que te reciban en sus manos para que no te lastimes tu pie contra la piedra'. Si te arrojas, te tomarán los ángeles" (Mt 4,6). Sin duda, hermanos, que, si el Señor se hubiera arrojado, los ángeles hubieran tornado el cuerpo del Señor en sus manos. Pero ¿qué le contestó? También está escrito: "No tentarás a tu Dios y Señor" (Mt 4,7). Piensas que soy hombre; pues el diablo se acercó a temarle con el fin de probar si era el Hijo de Dios. Veía la flaqueza de la carne, pero aparecía la majestad en las obras. Los ángeles ya habían dado testimonio de El. El diablo veía la mortalidad; esto le incitó a tentarle, y por esto fue adoctrinado el cristiano. Porque ¿qué se escribió? No tentarás a tu Dios y Señor. Por tanto, no tentemos al Señor diciendo: "Si te pertenezco, concédeme que haga milagros".
 (En. in Ps. 90, d. 2, 6-7)


EN BREVE...(Cristo) se ha hecho para nosotros camino en este exilio, de forma que caminando en él no erremos, ni desfallezcamos, ni caigamos en manos de los ladrones, ni nos precipitemos en las trampas (En. in Ps. 90, d. 2, 1)

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